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domingo, 6 de marzo de 2011

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El minimalismo en el diseño web

Como sabran soy un amante del minimalismo, básicamente a la hora del diseño web, por esto, quiero hablarles tal como hacen en este artículo sobre que se trata esto. Como primer medida debemos traer a la explicación la palabra simplicidad, con la cual muchas veces se suele relacionar al minimalismo. Cabe destacar también que no son sinónimos ni mucho menos.
La prinicipal diferencia entre estos conceptos es que algo simple está dirigido a la masa, donde cualquiera puede entenderlo. Por su parte, el minimalismo, busca ser simple, pero lo es sólo para las personas relacionadas con el ámbito donde se lo aplica (arte, música, diseño, etc.).
En el diseño web el minimalismo es fácil de reconocer pero no tanto de explicar. Básicamente lo que se busca es no sobrecargar el sitio con elementos que no aportan verdaderamente a la funcionalidad del mismo o al objetivo con que fue creado. No significa que poniendo sólo texto en blanco y negro tengamos un diseño minimalista. Va mucho más allá de eso. Como para entenderlo de otra manera:
Minimalismo = Menos desorden = Menos distracción = Más tiempo enfocado en lo importante
Realizar un diseño minimalista requiere además de lo estético una mirada funcional muy grande hacia el sitio que se está realizando. Saber que elementos aportan a la funcionalidad del mismo y cuales no es una tarea complicada, la cual no equivale a suprimir imágenes y enlaces a diestra y siniestra.
Algunas características que comparten los diseños minimalistas son: abundancia de los espacios en blanco, tipografía efectiva, maximizan el efecto de las imágenes, efectivo uso del color, claridad del propósito, eliminación de los elementos extra y enfoque.
El minimalismo combina funcionalidad y estilo, sólo muestra lo que sirve, lo demás lo despoja. Esto para nada tiene que significar que sea algo simple ni mucho menos aburrido. Particularmente lo relaciono con elegancia.
Algunos ejemplos de diseños minimalistas al azar:

viernes, 14 de enero de 2011

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Anuncios minimalistas

El minimalismo no es sólo un movimiento estético fruto de una moda.
El minimalismo nació dispuesto a durar, destilando la imagen a su más mínima expresión y alejándose así de modas y tendencias efímeras. Con su gusto por la sobriedad y la limpieza, el minimalismo se ha convertido en un arte que perdura a lo largo del tiempo.

En un mundo tan cambiante como el de la publicidad; en el que lo que era novedoso hace dos meses, hoy ya está completamente desfasado; el minimalismo lleva triunfando medio siglo. Que se dice rápido.

Sólo hay que mirar a nuestro alrededor. Centenares de anuncios que evocan o incluso copian descaradamente a estética minimalista nos rodean por todas partes: en vallas, opis, spots… Conceptos claros, imágenes sencillas, sin adornos ni sobrecargos, mensajes directos y desnudos que impactan rápidamente en el receptor.
Y es que es precisamente su simplicidad visual, su economía de elementos, lo que hace al minimalismo imprescindible para la publicidad actual. Mientras el número de impactos publicitarios a los que nos vemos expuestos diariamente no para de aumentar (y el tiempo que una persona media le dedica a la publicidad no para de menguar) la estética minimalista, con su ausencia de ruido, impacta al observador apresurado incluso antes de que este consiga darse cuenta.

El minimalismo en publicidad sigue triunfando porque no complica aún más la comunicación con el receptor, sino todo lo contrario. Es un golpe de aire fresco para nuestros cansados ojos. Ausencia de complicación en una vida diaria ya suficientemente complicada.
Lo simple vende.




Bill Bernbach fué pionero en usar el concepto de la simplicidad en piezas publicitarias. Una de las mejores campañas publicitarias de la historia es “Think Small” de 1959, realizada por la agencia DDB para Volkswagen. Encabeza el ranking de las 100 campañas más espectaculares de la historia de la publicidad, en la web adage.com. Un anuncio minimalista utiliza pocos elementos, colores planos, pocas palabras y un fuerte concepto. Con tan sólo una imagen consiguen crear una cadena de asociaciones que atrapan la atención de los receptores y comunican un mensaje simple, directo, rápido y facil de decodificar.


En una época donde la industria automovilística estaba apuntando a los autos cada vez más grandes y suntuosos, como si cuanto más grande mejor. Aparece Volkswagen con un auto muy pequeño, y una campaña que lo decía todo. Lo promocionaba justamente con la frase “Think Small“.

Hemos reunido ejemplos de gráficas impactantes, eficazes y eficientes, de estilo 100% minimalistas que realmente impresionan:

LEGO: Imagine...



McDonald’s WIFI.

DUREX

FedEx: Statue of Sugarloaf.

LG




jueves, 13 de enero de 2011

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El Minimalismo

El Minimalismo es un movimiento artístico multidisciplinar, conocido mundialmente por su aplicación a los diversos ámbitos del arte y del diseño, principalmente en las artes visuales y la música, donde el movimiento es representado. Como movimiento artístico surge después de la Segunda Guerra Mundial, con su base más fuerte en Estados Unidos a finales de 1960 y principios de 1970. Los artistas más reconocidos asociados a este movimiento incluyen Donald Judd, Agnes Martin, Robert Morris, y Frank Stella. Se fundamenta en los aspectos reduccionista del modernismo, y es a menudo interpretado como una reacción contra el expresionismo abstracto y un puente a las prácticas del arte posmoderno.

Los términos se han ampliado para abarcar un movimiento en la música que incluye la repetición y la repetición, como en las composiciones de Steve Reich, La Monte Young, Philip Glass, John Adams, y Terry Riley.

El término "minimalista" a menudo se aplica coloquialmente para designar a cualquier cosa que sea de recambio o despojado de sus elementos esenciales. También se ha utilizado para describir las obras de teatro y novelas de Samuel Beckett, las películas de Robert Bresson, las historias de Raymond Carver, e incluso los diseños de automóviles de Colin Chapman.

El minimalismo es, por tanto, una manera de entender la estética, un paso más allá de la abstracción que lleva a la forma y al color a la máxima simplicidad. La música, la arquitectura, el diseño y la pintura se valen de los principios minimalistas para reducir la expresión humana a las dimensiones de la razón y la matemática.

La línea recta, un color, nada más...




El término minimalista, en su ámbito más general, es referido a cualquier cosa que se haya desnudado a lo esencial, despojada de elementos sobrantes, o que proporciona solo un esbozo de su estructura, y minimalismo es la tendencia a reducir a lo esencial. Se aplica también a los grupos o individuos que practican el ascetismo y que reducen sus pertenencias físicas y necesidades al mínimo, es también el significado a simplificar todo a lo mínimo.


El minimalismo como corriente estética deriva de la reacción al pop art. Frente al colorismo, a la importancia de los medios de comunicación de masas, frente al fenómeno de lo comercial y de un arte que se basaba en la apariencia, el minimalismo barajó conceptos diametralmente opuestos. El sentido de la individualidad de la obra de arte, la privacidad, una conversación conceptual entre el artista, el espacio circundante y el espectador. Así como la importancia del entorno como algo esencial para la comprensión y la vida de la obra.

Máximos representantes y autores del minimalismo

Todos los artistas minimalistas se interesaron generalmente por los elementos formales desde el punto de vista de la percepción. La mayoría de ellos se decantaron por las formas escultóricas, pero algunos también se aventuraron en la creación de una pintura constituida por elementos mínimos y superficies monocromáticas.
Los autores y representantes más conocidos del movimiento minimalista son:
Carl Andre (1935)
Dan Flavin (1933-1996)
Donald Judd (1928-1994)
Ellsworth Kelly (1923)
Sol Hewitt (1929-2007)
Robert Morris (1931)
Richard Serra (1933)
Frank Stella (1936)